Una promesa de amor. 1
La semana en Nueva York fue la mejor que Edneris había vivido en su vida, y no precisamente por los regalos que recibió, ni por los más costosos, lo que realmente la hacía sentir plena era estar con Owen: era entretenido, siempre tenía una buena conversación, y ella aprendía mucho de él y de lo que hacía. Owen era un apasionado por su trabajo y por aportar su granito de arena al beneficio del planeta.
Durante tres de las noches que pasaron en la ciudad, Edneris lo acompañó a cenas con sus socio