Primera cita. 1
El timbre de la entrada volvió a sonar y aunque Owen no quería separarse de Edneris, pensando que quizás era nuevamente su hijo regresando, ella logró apartarlo con suavidad, posando una mano sobre su pecho.
— Debe ser la comida que pedimos. — murmuró, aún con la respiración entrecortada.
Y en efecto, al abrir la puerta, se encontró con el repartidor de pizzas, el joven se sorprendió al ver a Owen con la camisa medio desarreglada, el rostro ligeramente agitado y la frente perlada de sudor, como