Una salida divertida. 1
Edneris despertó con el sonido de su alarma, como cualquier otra mañana de su vida, se sentó en la cama, intentando sacudirse el sueño por completo y entonces notó que aún llevaba puesta la ropa del día anterior. Se quedó un largo rato tratando de recordar cómo diablos había llegado a su habitación, pero no lograba reconstruir ese momento, no recordaba haber bajado las gradas ni cuándo terminó sus deberes.
Se levantó y subió a la cocina para preparar el desayuno con bastante calma, ya que ese día entraría un poco más tarde; su profesora no se presentaría a clases, mientras cocinaba huevos revueltos con tocino y tostadas de plátano, recibió la notificación de un correo en su celular, al abrirlo, se llevó la sorpresa de que habían suspendido el resto de las clases a último momento, complicando sus planes para el día.
— Buenos días. — la voz de Owen la hizo girarse.
— Hola, buenos días. — respondió con una sonrisa, sin dejar de revisar las últimas tostadas.
— ¿Pasó algo? Estabas muy seri