El humo se filtra a través de mis fosas nasales e inunda mis pulmones. Toso convulsamente cuando el aire comienza a faltarme. Me siento adolorida, intento moverme, pero algo me detiene.
―Ayuda. . .
Lo que espero se oiga como un grito de auxilio, se convierte en un débil susurro que apenas llega a mis oídos. Me pica la garganta y me duele el pecho, por lo que cualquier esfuerzo se torna doloroso y agónico. Un mar de lágrimas empapa mi rostro y se evapora al contacto con el suelo. Las llamas est