Espero paciente a que salgan de la casa. Reeves me hizo el trabajo más fácil desde que decidió contradecir las órdenes de su doctor y abandonó la clínica antes de que lo dieran de alta. Por supuesto, lo he estado vigilando desde el día en que milagrosamente se salvó de ir directo al infierno. Debo reconocer que ese maldito hijo de puta tiene más vidas que un gato, no obstante, eso no lo hace inmortal. Es por la misma razón que, en esta ocasión, seré yo mismo el que acabe con él. Me aseguraré de
Janeth Aguilar (janetha2004)
Estamos en los capítulos finales de este primer libro Nos vemos esta noche con uno más!!