Una vez que ingresa al quirófano, hablo con Antonio.
―¿Te hiciste cargo del asunto que dejamos atrás?
Asiente en respuesta.
―El equipo se está encargando de todo, señor ―me quito la corbata y la chaqueta que están completamente empapadas por la lluvia y los lanzo en una de las sillas de la sala de espera―. Estoy en comunicación constante con jeremías, me estará informando sobre cualquier novedad.
Al desprender los dos primeros botones de mi camisa de lino, noto la mancha de sangre que se extiend