Estaba reventado. Me llamaron de la clínica para hacer un remplazo, un compañero se incapacitó y por la congestión me solicitaron ayuda. Eran las seis de la tarde, llegué a mi casillero para buscar mis cosas, el uniforme de enfermero lo tenía lleno de sangre.
Antes de abrir vi que había una carta y al mirarla era de área administrativa, la abrí y me pedían acercarme antes de irme. Ya había cambiado de turno, decidí tomar una ducha de rapidez, me puse ropa particular.
En una bolsa metí el unifor