Mundo ficciónIniciar sesiónNarra: Alexander
El aire en la suite presidencial del hotel de alta gama en Ginebra era denso, impregnado de una fragancia a cedro, cuero antiguo y la estática fría de los servidores que Cavendish había intentado proteger. A través del ventanal panorámico, el lago de Ginebra se extendía como una lámina de obsidiana bajo la luz







