Mundo ficciónIniciar sesiónNarra: Alexander
El aire dentro de la villa privada a orillas del lago de Ginebra no se respiraba; se sentía como una sustancia sólida, cargada de estática y resentimiento histórico. La arquitectura del lugar era un despliegue de soberbia arquitectónica: ventanales que se hundían en las aguas negras del lago, muebles de ébano







