La paz había terminado para la pareja. La noticia del suicidio del señor Ríos y la desesperada maniobra legal de Valentina se propagaron tan rápido como una de las peores plagas en el mundo. El Grupo Hotelero Duarte se enfrentó a un nuevo pico de incertidumbre, ante esta nueva locura. Sin embargo, esta vez, la diferencia era que Sofía ya podía contar con la ayuda de la gente, y no sería juzgada por nadie.
Antes de atacarla, verían a la loca que era Valentina.
El resto del día transcurrió en un