Tras la salida humillante de Valentina y su padre, la atmósfera del salón de fiesta se transformó de horror, a eufórica y alegría. La noticia de la denuncia penal se propagó como enfermedad, en todos los portales de noticias, y los aplausos que recibieron Alejandro y Sofía al volver al estrado fueron ensordecedores. Ya no aplaudían al nuevo CEO, aplaudían al héroe que había limpiado la corrupción en su hotel y, a la vez, defendido a su mujer.
Alejandro bajó del estrado y se dirigió a Sofía, mie