9. Magnate Noruego.
Habían pasado un día desde que las cosas estaban en calma. Lars se había ido al baño a cambiarse de ropa y asearse, y la familia de Marina estaba subiendo de comer, cuando el silencio que siguió al estruendo de la reanimación fue mucho más aterrador. A pesar de que habían recuperado un pulso errático, la situación dio un giro oscuro y desesperante.
Ninguno se lo esperaba.
—¡La temperatura está subiendo demasiado rápido! —gritó una de las enfermeras—. ¡Doctor, esto parece una reacción inflamator