44- La Rendención del Deseo.
Gabriel pasó el resto de la noche con los ojos clavados en la pantalla del teléfono. El "Enviado" nunca pasó a "Leído". La indiferencia de Sarah, esa que ella misma había definido como lo opuesto al amor, le dolía ahora mucho más que cualquier pelea que ellos tuviesen antes.
A las siete de la mañana, incapaz de soportar un minuto más el silencio sobre ella, Gabriel se vistió apresuradamente para ir al departamento. Eligió un jersey oscuro y jeans, buscando parecerse más al hombre del recuerdo d