43- La Rendención del Deseo.
Gabriel no se equivocó. Mientras la seguridad sacaba a Santana del edificio, él bajó directamente al sótano, donde el zumbido de los servidores y el aire acondicionado industrial creaban una atmósfera gélida. Al entrar en el centro de control de sistemas, la vio.
Sarah estaba sentada frente a una batería de seis monitores. Su rostro estaba iluminado por el resplandor azul de las pantallas y sus dedos volaban sobre el teclado con una furia impresionante. Tenía los auriculares puestos, pero sus m