2- La Rendición del Deseo.
Sarah tomó un taxi, olía extraño y el frío estaba calando por sus huesos. Sarah apoyó la cabeza en la ventanilla, ignorando el vibrante paisaje que le daba la oscuridad. Tenía auto, pero después del accidente con Sofía, le era complicado manejar para ella. Sarah no estaba viendo las luces de la ciudad. Estaba reviviendo en su mente el beso de Gabriel y la dureza de todo su cuerpo... y palabras.
Llegó a su apartamento en un estado de shock. No sabía como había llegado, ya que su mente estaba en