1- La Rendición del Deseo.
El beso fue una declaración total de guerra en ese momento. O quizás, pensó Sarah en la fracción de segundo antes de que su mente se apagara por completo, una declaración de propiedad y darle rienda suelta a todo lo que le prometía ese hombre en ese instante.
La mano de Gabriel se deslizó de la pared a su nuca, los dedos largos enredándose en el cabello suelto, forzando una proximidad que borró el último rastro de aire entre ellos. Él la besaba como si necesitara recuperar cada momento de los d