Elizabeth
Los días siguientes pasaron lentos, arrastrados. Elizabeth pasaba la mayor parte del tiempo en la habitación de invitados, descansando, leyendo un libro o pasajes de la Biblia o simplemente observando el jardín por la ventana.
Alice siempre era atenta y también buena conversadora; las dos hablaban de cosas triviales como el clima, jardinería y cocina.
Su tobillo ya no dolía tanto y podía caminar casi con normalidad, pero seguía allí, sintiéndose una extranjera en aquella casa que, técn