Salimos de clase; Sara se acercó a mi, sujetó mi mano y me llevó corriendo hacía el auditorio. Empezó a besarme, quedé sentado en una silla cerca al escenario.
¿Otra vez? ¿De verdad estaba pasando de nuevo?, no podía creer que otra vez estuviera besando sus suaves labios, por fin podía soltar todas mis ganas de besarle esos preciosos labios suaves y carnudos.
Por lo visto Sara estaba caliente, sus besos eran como si fuese una embestida. Se subió en mis piernas y empezó a moverse en vaivén, sus