Esta noche, Luciano no supo cuántos tragos finalmente había consumido, al final, sin muchos ánimos, se obligó a levantar su cansado y mareado cuerpo para dirigirse a su habitación.
Al llegar ahí, se topó con una habitación vacía, el hombre recorrió el lugar con la mirada, pero no vio algún rastro de Amelia, supuso que, al final, ella había hecho lo que dijo.
El hombre supuso que ella se había ido a dormir a la habitación que estaba a un lado de la de Almendra o incluso podría estar durmiendo con ella, por lo que simplemente ya no quiso ir a buscarla, entró al baño, se dio una ducha y decidió irse a dormir.
Mientras trataba de conciliar el sueño, palpó el lado donde ella dormía, sintió una extraña sensación, llevaban cerca de 3 meses durmiendo juntos y, honestamente, el frío de aquel lugar le estaba incomodando.
Luciano se quedó mirando por largo rato el techo que estaba sobre él, luego de varios minutos dando vueltas en la cama y harto de no poder cerrar los ojos, decidió salir al