Esta noche, Luciano no supo cuántos tragos finalmente había consumido, al final, sin muchos ánimos, se obligó a levantar su cansado y mareado cuerpo para dirigirse a su habitación.
Al llegar ahí, se topó con una habitación vacía, el hombre recorrió el lugar con la mirada, pero no vio algún rastro de Amelia, supuso que, al final, ella había hecho lo que dijo.
El hombre supuso que ella se había ido a dormir a la habitación que estaba a un lado de la de Almendra o incluso podría estar durmiendo c