—¿Ya casi terminas? —dijo Laura entrando al estudio de Adrien.
Adrien levantó la vista y miró a la joven mujer que se había colado en donde se suponía que nadie debía acceder. La miró por un rato y luego movió su mano para pedirle que se acercara.
—Enrico, déjame solo con mi esposa. —dijo Adrien tranquilamente.
El joven Enrico hizo un gesto con la cabeza y salió de ahí.
—¡Ven! —dijo Adrien haciendo que Laura se acercara a él.
—¿Qué sucede?
—No deberías entrar así a mi estudio. —dijo el joven Adr