Luciano analiza todas las posibilidades y todo lo lleva a la misma conclusión, no quiere ser padre, no quiere otro hijo, esto no estaba ni en sus planes, ni en el contrato, así que, lo que sea que estuviera comenzando a sentir por Amelia, lo guarda muy en el fondo de él y decide que tan pronto como amanezca hablará claro con ella.
Luego de ello, va a la cama e intenta conciliar el sueño, lo cual le resulta imposible, por lo que, al final, solo espera que la mañana llegue para hablar con ella.
Por otro lado, Almendra y Amelia pasaron una cálida noche sin pensar que se avecinaba una gran tormenta.
- ¿Mami…?
- Hmm… -dijo Amelia apenas abriendo los ojos.
- ¿Estas despierta?
- Hmm…
- ¡Estoy muy emocionada! ¿va a ser hermanita o hermanito?
- No… No lo sé…
- A mí me gustaría que fuese hermanita, así podríamos jugar a las muñecas juntas…
- ¿Y si es hermanito?
- Lo querré igual, pero no jugaríamos tanto…
- Bueno, solo el tiempo dirá qué va a ser, aquí lo más importante es que llegue