Amelia intentaba asimilar la dolorosa noticia que acababa de salir de boca de Luciano cuando el médico regresó al consultorio, el rostro del hombre lucía contrariado.
El doctor Pedroza sintió el ambiente tenso al entrar a su consultorio, por lo que supuso que los resultados de los análisis debían cambiar todo, al final, con un poco de duda, decidió hablar.
- Señor, señora D’Angelo… Espero que ya estemos más tranquilos. -dijo el médico observando a la pareja mientras tomaba asiento.
- Tratamos