Capítulo 344: Es por ella...
La noche en Versalles era tranquila, demasiado tranquila a decir verdad; el tiempo en calma no suele ser un buen consolador, más bien, te deja espacio para pensar y eso, eso era lo que Vania realmente necesitaba, pensar.
La joven estaba sentada junto a la cuna; su mirada se encontraba fija sobre el pequeño cuerpecito de su Felicitas, quien dormía apaciblemente sin preocupaciones.
Felicitas respiraba lento y pausado, ajena a todo el mundo de pensamientos de su madre.
Vania, por su lado, estaba e