La marcha nupcial comenzó a sonar, todos tuvieron que tomar sus respectivos asientos, por lo que no tuvieron tiempo de hacer más preguntas.
Todos los ahí presentes, estaban realmente sorprendidos, Luciano jamás había mencionado una nueva relación y, que ahora apareciera con una nueva esposa, eso sí que nadie lo había visto venir.
La mujer que llevaba de la mano era bella y joven, evidentemente, se mostraba intimidada ante las miradas de toda la familia Pellegrini, D’Angelo y Moretti; sin embargo, Almendra era la más feliz ahí y eso también asombraba a todos.
Luciano no tomó asiento de lado de los D’Angelo, él prefirió sentarse junto a los Moretti, no quería tener a todos preguntándole sobre su esposa, aunque no contaba con Ángela quien se presentó con su característico buen humor.
- ¡Hola, cariño! ¡Soy Ángela Moretti! -dijo la mujer en perfecto español. - ¡Ven, aquí cielo! ¡Eres un encanto! ¡Bienvenida a la familia Moretti, corazón!
Luciano puso los ojos en blanco, esa mujer definitiva