Amelia despertó de golpe, el brazo de Luciano rodeaba su cintura. Él, al sentir que se movía, abrió los ojos.
- ¿Sucede algo? -dijo el hombre incorporándose detrás de ella para observar qué sucedía.
La joven mujer solo pudo voltear hacia arriba y mirarlo a los ojos, mientras trataba de calmar el cúmulo de emociones por las que atravesaba.
- ¿Estas bien? -volvió a preguntar Luciano.
Ella se sentó en la cama y miró a su alrededor, cerró los ojos y finalmente, respondió:
- Sí, sí, es… Es… Es solo que tuve una pesadilla…
- ¿Qué soñaste? -dijo Luciano acercándose a ella, mientras la rodeaba con un brazo y la acercaba a su pecho.
- El día en el que mi vida cambio…
Luciano no necesitaba más palabras para entender de que hablaba, por lo que, la giró e hizo que lo viera a los ojos.
- ¡Ey, eso ya pasó! El tiempo pasó, mírate, han pasado, ¿qué? Cuatro, casi cinco años… Tu vida es otra, estás aquí, estás a salvo, todo ha cambiado…
- ¿Cuánto ha cambiado? Dime, ¿qué ha cambiado?
- Amelia, todo ha ca