Luciano se miraba en el espejo; él acostumbraba a andar de traje todo el tiempo, pero hoy, por alguna razón, sentía que se veía completamente diferente. Él había elegido un traje color negro con camisa blanca que le hacía resaltar más el color de sus ojos, los cuales eran el claro recordatorio de quién era su madre.
—¿Nervioso? —dijo Maurizio entrando en la habitación donde hoy le tocaba arreglarse.
—No, para nada… —dijo Luciano colocándose la corbata a juego que usaría el día de hoy.
—No siempr