Ángela aún se sentía consternada, pero no podía negar que algo en la mirada de Antonio la hacía bajar la guardia.
—Solo dime que él está bien, solo dime que podrá tener una nueva vida…
—Lo hará… A su debido tiempo lo hará…
—¿Podré volver a verlo?
—Sí… Aún no es el momento, pero sí…
—¿Por qué? Dame una buena razón para no querer ir a verlo ahora…
—Ángela, trato de limpiar su nombre, trato de hacer lo correcto. Él no hizo todas las estupideces que le imputaron y tú lo has visto; no he quitado el d