Luciano miraba a la mujer que se acercaba a él, sus ojos estaban puestos en el seductor camisón color rojo sangre que Barbara llevaba puesto.
- ¡Felicidades, cariño! El haber comprado al grupo Salinas nos va a ayudar a repuntar; ya de por sí, tu apellido comienza a tomar notoriedad, con esto, simplemente te has vuelto uno de los hombres con más dinero y poder en el sector económico. -dijo la mujer entregándole una copa con burbujeante champaña mientras se sentaba sobre él a horcajadas.
Luciano solo gruñó al sentir cómo aquella seductora mujer no pretendía dejarlo ir temprano a casa.
- ¿Cómo sabías que aquella compañía estaba en bancarrota?
- Luciano, cariño, ya te he dicho que estoy aquí para ir abriéndote camino… -dijo Barbara bebiendo un poco de aquel líquido dorado y tomándole el cuello para besarlo apasionadamente.
Barbara podía hacerlo perderse en su cuerpo, en sus besos y caricias, el solo hecho de cómo aquella mujer lo besaba mientras compartía un poco de aquel líquido lo e