Tras tres semanas en una de las bellas playas de Italia, Paolo regresó a Francia. Era evidente que su padre había cancelado toda ayuda monetaria, por lo que sin más se dirige a la mansión Boucher.
Aquel sitio siempre está de fiesta, Louis se alegra de verlo, pues en su mente, su mejor amigo ha pasado por varios eventos traumáticos y necesitaba un merecido descanso.
- Legrand, ¿Cómo estás? ¿Ya mejor? -preguntó Louis, entregándole un trago.
- ¡Ya! ¡Mira! -dijo mostrándole el brazo sin inmovi