Luego de una larga charla y tras un vuelo ligero, Pietro regresaba a casa, no había nada que ansiara más que regresar a casa. Mientras conducía a su hogar, el auto le indicó una llamada entrante de Theodore.
- ¿Ya regresaste? -preguntó el hombre al otro lado de la línea.
- Ya, voy camino a casa…
- ¿Cómo te fue? ¿Qué te dijo? -preguntó Theodore preocupado.
- No pude decirle… -dijo Pietro con seriedad.
- ¿Por qué no lo hiciste? Sabes que eso tarde o temprano va a salir a la luz…
- Massimo ti