Cuando Vania llegó a Versalles y vio el lugar en el que se suponía que a partir de ahora viviría, prácticamente, se quedó sin palabras; eso no era una casa, eso era un palacio, tal como en los cuentos de la Edad Media que su madre les contaba antes de ir a dormir.
- Desconozco por completo qué te gusta, así que le pedí ayuda a tu mejor amiga para que alistara el lugar. Ella se encuentra realmente preocupada por ti; no había podido ir, pues estuvo viendo todo para que vinieras aquí. -dijo Pierre