Mundo ficciónIniciar sesiónAún con las evidencias pasando por sus manos no podía evitar mirar los mensajes de Alexander llegando a su teléfono.
—Tus ronquidos son adorables.—Eres mucho más agradable mientras estás dormida.—E increíblemente pesada para alguien que luce tan atlética.¿Un hombre que parecía tan dulce podía estarle mintiendo realmente? ¿Podía ser tan peligroso como señaló Roberto? Prefería seguirlo ignorando mientras no supiera que hacer con la información que tenía.






