"Tienes razón. Necesitamos hablar sobre lo que pasó." —respondió ella tras una larga pausa, admitiendo por fin la necesidad imperiosa de verle, de aclarar esa tensión que llevaba días consumiéndola por dentro.
"Escoge el lugar, estaré ahí en pocos minutos."—su respuesta fue inmediata, como si hubiera estado esperando ese mensaje con el teléfono en la mano.
El bar Chaplin, con sus paredes adornadas por frases icónicas del cine clásico y el murmullo discreto de clientes que parecían extras de