El Ilyushin Il-18 de Yuri descendió en picada hacia la pista abandonada, sus motores gemelos rugiendo en protesta por el abrupto aterrizaje. Las ruedas chirriaron al hacer contacto con el asfalto agrietado, levantando una nube de polvo y maleza que se mezcló con la bruma nocturna. A través de la ventanilla empañada, Alexander distinguió las luces de emergencia parpadeantes que marcaban el contorno de lo que alguna vez fue una pista auxiliar de la base militar soviética, ahora consumida por la v