Maxin
La llamada a la cual más le temía me había alcanzado. Sin frenos, desprevenido, arrasando con una fragilidad que mantenía ocupada y hasta ahora la he detectado una vez yendo a Canadá. El tiempo es clave en mi vida, si lo pierdo, no lo recupero y ese fue el pitido de advertencia en mi reloj que no paraba de danzar en mi cabeza.
¿Qué hacía en un puto hospital? ¿Acaso está enferma y no me he enterado?
Hurgué en recuerdos, a pesar que no pude razonar del todo mientras me hallaba aterrizando