—Babe, despierta.
Monique se sobresaltó al oír la voz suave y cariñosa de su esposo. También sintió un leve toque en el brazo.
—Despierta —repitió él.
Abrió los ojos poco a poco al escuchar aquella voz que la sacaba del sueño. Su mirada se encontró de inmediato con el rostro atractivo de su marido, que la observaba desde arriba.
Rayos. Despertar y ver la cara de su esposo como lo primero en la mañana era una sensación sorprendentemente maravillosa.
Sonrió al notar que él ya estaba despierto y l