Claire estaba revisando mis vestidos como si fuera mi estilista personal contratada por Vogue.
—No, muy sobrio. No, muy monja. No, muy… ¿será que tienes algo que no sea deprimente? —soltó.
—¡Claire!
—¡Amiga! Es la recepción más importante del año y tú vas a entrar ahí como la socia de Ethan Carter. Tienes que verte como si fueras a destruirlo… con clase.
Tomó el vestido negro. Uno de estraple en forma de corazón.
Con una abertura en la pierna. que era para parar el trafico.
Ese vestido.?Dije