Hoy se cumple un año.
Un año desde que la vida se dividió en un antes y un después.
Un año desde que vi por primera vez a Alhara, diminuta, rosa, tan frágil como un suspiro recién nacido.
Hoy cumple doce meses y, mientras la cargo en mis brazos, no dejo de pensar en cómo algo tan pequeño puede mantenerme respirando cuando todo en mí pide rendirse.
No la celebré como se celebra un primer año normalmente. No hubo globos enormes, ni invitados, ni un jardín lleno de risas. Porque me dolia que su m