No sé exactamente en qué momento me volví posesivo. Tal vez fue esa noche, cuando vi a Alice aparecer al pie de la escalera del hotel como una visión salida de un sueño caro y peligroso.
El chofer había bajado a buscarla, y yo la esperaba junto al auto, revisando distraídamente mi reloj. Pero cuando la vi… olvidé el tiempo.
Vestía un diseño azul medianoche, de satén francés, con una abertura discreta que dejaba al descubierto parte de su pierna y un escote lo justamente insinuante para volver l