Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido del motor de mi coche apenas se apagó antes de que abriera la puerta con brutalidad. Salí como un huracán. Mis pasos resonaban en la entrada de la casa y mi corazón martilleaba en el pecho, una mezcla asfixiante de miedo, rabia y culpa. Ardía por dentro. Quemaba.
—¿Dónde está? —murmuré entre dientes, notando cómo la mand&iacu







