Mundo ficciónIniciar sesiónMe senté en un rincón de la recepción, con su bolso en el regazo y el corazón en la garganta. Ese tipo, ese desgraciado… no iba detrás del bolso, quería matarla. Por eso la apuñaló y dejó la maldita bolsa tirada al lado. Respiré hondo, iba a encontrar a ese cabrón.
El móvil de Larissa se había quedado sin batería&







