Capítulo 112

El mundo parecía borroso cuando abrí los ojos.

El dolor en la cabeza latía con fuerza, y sentí el sabor metálico de la sangre en la boca. Me llevé la mano al rostro y noté que me había cortado el labio. El cinturón todavía me sujetaba, y durante un instante me quedé allí, escuchando el motor ahogarse y mi propia respiración ent

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Imelda Aguirremmm así es ella nunca fue una santa dulce ni nada
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