¿Broma o realidad? De alfa a perrito sin previo aviso.
—Espera, ¿acaso escuché mal? ¿Me estás pidiendo que sea tu esposa? — reiteró Marlén, aún incrédula.
Él asintió.
—Sí, si eso es lo que piensas. Sí, te estoy pidiendo que seas mi esposa — aseguró con astucia.
Marlén tragó saliva con dificultad.
—Eso que te atacó, ¿estás seguro de que no te hirió en la cabeza? — le preguntó Marlén, viéndolo con ojos entornados.
—No lo hizo, así que responde ahora que te lo estoy proponiendo de buena gana.
—No quiero casarme contigo. Mi único esposo será Enzo. Tú s