~Humano, ya viste que no podemos morderla sin su consentimiento. Debes cambiar el método. Tal vez, siendo más amable con ella, aceptará ser nuestra luna ~, le aconsejó Atlas a Elijah cuando estaba a punto de decirle a Marlén que no le parecía de mucha ayuda en el hospital.
~Igualmente, ella no hará nada significativo. ¿Qué entiende una mujer tonta que se piensa humana de seres como nosotros? La dejaré que juegue a ser la heroína.
~Tonta o no, la necesitamos ~, le reiteró Atlas odiando la debili