Marlén se quedó boquiabierta y sus ojos se abrieron tanto que casi parecían salirse de sus órbitas al ver cómo Elijah desaparecía en un destello de velocidad sobrehumana. Nunca antes había presenciado algo tan asombroso, tanto así que quedó paralizada por unos instantes, incapaz de procesar lo que acababa de presenciar.
Mientras tanto, Elijah irrumpió en la habitación con tal ímpetu que la puerta se estrelló contra la pared, generando un estrépito ensordecedor que sacudió todo. El ruido repenti