Apetitos reprimidos.
—Iré a ver qué sucede — manifestó Caroline, en un intento por seguir a Elijah, pero Roy se interpuso en su camino.
—Por favor, regrese a su casa, señora Caroline. El Supremo ha dicho que, si continúa con su comportamiento impertinente, no le quedará otra opción que encerrarla en la mazmorra durante dos lunas — le informó Lucius, el cual había salido del despacho mostrando su acostumbrada serenidad.
Caroline se quedó boquiabierta, pero, rendida, elevó las manos.
—Bien, díganle que ya sabe dónde