Mateo y sus travesuras.
Era la hora de la cena, y los empleados se movían de un lado a otro, preparando la mesa meticulosamente. En medio del ajetreo, Marlén buscaba a su madre con la mirada, reflejando tristeza y su temor al creer que debía enfrentarla, porque había sucumbido ante Atlas, pero ¿cómo le explicaba que él era diferente a Elijah? Solo ella parecía entenderlo y le aterrorizaba la reacción de Julia.
En medio de la actividad, Tara observó a Mateo, sentado en el regazo de Marlén, mirándolo todo con inocencia