Machos ruidosos y curiosos.
Después de una hora de vuelo y de recorrer un sendero de piedra, la camioneta se detuvo frente a una enorme casa estilo cabaña rústica. Aunque más pequeña que el palacio del supremo, era realmente hermosa.
—Bienvenida a la manada Lucero del alba —le dijo Elijah a Marlen antes de extender su mano para ayudarla a desmontarse. Al pararse junto a él, vio a muchas personas, las cuales inclinaron las cabezas.
Al escuchar las murmuraciones, Marlen abrió los ojos sin saber si alzar una mano para saluda