Elijah se paró amenazante, con mandíbula apretada mientras sus ojos brillaban.
—Supremo, nuestro hermano tiene razón, esa humana tuvo a tu hijo y es un milagro, lo aceptamos y nos sorprendemos, pero, no solo nosotros como alfas estamos en contra de tu decisión, sino todos. En todas las manadas se protesta —expresó uno con voz grave.
Marlen, ya no soportaba escuchar a escondidas, e incómoda salió de la casa, su andar mostraba irritación, mientras una mueca de frustración se dibujaba en sus labio