Emociones desatadas.
6 Horas después:
Marlén se encontraba en su aposento, caminando de un lado a otro como un gorila furioso. Su rostro estaba enrojecido, mientras sus ojos lanzaban chispas de ira y su respiración era pesada y entrecortada. Casi parecía que echaba humo por la nariz y su rabia se podía sentir en el aire, como una energía tangible y opresiva que llenaba la habitación.
Sabrina la observaba desde un rincón de la habitación, con una expresión de preocupación en su rostro. Julia, por su parte, estaba oc